El trabajo demuestra que, aunque muchos pacientes piensan en el
final de su vida y en el tratamiento que están siguiendo, pocos discuten acerca
de ello con los profesionales sanitarios. Sin embargo, sí lo hacen con sus
familiares.
Los pacientes hablan sobre su tratamiento con distintos miembros
de su familia pero no lo hacen con los profesionales, lo que deriva en
"una atención muy agresiva al final de la vida", según asegura el
autor principal del estudio, el doctor Daren Heyland, que podría ser diferente
a lo que el paciente realmente desea. Y lógicamente, esta situación provoca
"estrés y pesar" a los familiares de estos enfermos.
Conocer los deseos de los
pacientes
Para llegar a la conclusión obtenida y evaluar si los deseos de
los pacientes en la atención al final de su vida son conocidos por todas las
personas involucradas, los investigadores entrevistaron a 278 pacientes
enfermos de 12 hospitales y con una esperanza de vida inferior a seis meses.
Además, se discutió con 225 miembros de sus familias.

Hacerles participar
En este punto
y con estos datos, deberíamos reflexionar sobre el papel de los profesionales.
La investigación asegura que deberían "hacer participar" a los
pacientes en todas las conversaciones sobre sus tratamientos, y de esta forma
descubrir su opinión.
Desde Estados Unidos, la doctora Mary Tinetti, jefa de Geriatría
de la Facultad
de Medicina de la
Universidad de Yale (Estados Unidos), sostiene que hablar con
los pacientes sobre el final de su vida útil y sus deseos "debe ser
considerado como parte de la atención rutinaria". Los pacientes "no
deben tener miedo de plantear estas cuestiones". Deberíamos trabajar por
este objetivo.
Nuria Luque
Noticia original: http://bit.ly/ZbT3Pr